El Día del Libro
en la Exposición Iberoamericana
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Objetivos

Quizás alguno esperaba que hoy 23 de abril habláramos de cómo el 23 de abril de 1930, en plena Exposición Iberoamericana, se celebró el Día del Libro.

Pero no fue así pues en el recinto la festividad se había celebrado el 7 de octubre de 1929, siendo este el cuarto año en que, en recuerdo a la fecha en la que entonces se creía que había nacido Miguel de Cervantes, por Real Decreto de Alfonso XIII, la Fiesta del Libro se celebraba en España según se estableció por Real Decreto de 6 de febrero de 1926.

Por Real Decreto de 7 de septiembre de 1930, ya finalizada la Exposición Iberoamericana, se dispuso su traslado, a partir de 1931, al 23 de abril por coincidir los fallecimientos de Miguel de Cervantes, William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega, argumentando que no había certeza de que Cervantes naciera el 7 de octubre y considerando que un día primaveral sería más apropiado para desarrollar actividades al aire libre. 

La justificación del traslado

 

"EXPOSICION SEÑOR: Por Real decreto del Ministerio de Trabajo, Comercio e Industria se dispuso en 6 de Febrero de 1926 la celebración anual de la Fiesta del Libro Español el 7 de Octubre, imaginada lecha del natalicio del inmortal Cervantes.

 

Al fijar esta fecha se daba por seguro lo que no es más que posible, puesto que el único documentado es el bautismo del Príncipe de los ingenios en 9 de octubre de 1547. No era costumbre entonces en Castilla que mediasen días mire el nacimiento y el bautismo, y de haber habido circunstancias que ocasionaran demora en el caso de Cervantes, quizá habría que suponerle nacido el 29 de Septiembre, festividad de San Miguel, lo cual motivaría el nombre que hubo de dársele, que precedentes familiares no indican.

Si a esta incertidumbre se suma que en la primera quincena de Octubre se celebran también la apertura del curso el día 1ª y ia Fiesta de la Raza el día 12, y que apenas reanudada la vida académica no se logra la debida solemnidad en los actos que se realizan, ni aún con lo dispuesto por Real orden del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes el 30 de Septiembre de 1929, para que las seis Reales Academias de Madrid se reúnan en una sola sesión, parece conveniente trasladar la Fiesta del Libro Español a fecha segura y memorable y en época del año, y singularmente del curso académico, apropiada para celebrar actos solemnes; las condiciones requeridas se dan en el día 23 de Abril, aniversario de la muerte de Cervantes.

La fecha se conmemora hasta hoy tan sólo por la Real Academia Española con unas exequias fúnebres en la iglesia del convento de las Trinitarias, de Madrid, donde fue enterrado el más grande de los escritores de lengua castellana. Al celebrarse en la tarde de ese día la sesión de las seis Reales Academias reunidas y los actos similares dispuestos por el citado Real Decreto en las Universidades, Institutos, escuelas especiales, incluso las militares y de la Armada, cuarteles, escuelas nacionales, colegios particulares, Penitenciarías, establecimientos de beneficencia, etc., etc., se contribuirá a la mayor difusión del libro español y a mantener vivo el recuerdo del autor del “Quijote”.

Por todo lo expuesto, el Presidente que suscribe tiene el honor de someter a la aprobación de V. M. el adjunto proyecto de Decreto. San Sebastián, 7 de Septiembre de 1930."

(Exposición del Presidente del Consejo de Ministros, Dámaso Berenguer Fusté, al Real Decreto núm. 2047 de 7 de septiembre de 1930)

al 23 de abril

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Objetivos

El lugar escogido para la celebración de la Fiesta del Libro fue la Sección del Libro, situada en los salones contiguos al Palacio del Libro, junto a la Torre Sur de la Plaza de España.

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Objetivos

 

  • Para estimular la concurrencia a la Sección del Libro, la Compañía Ibero-Americana de Publicaciones S.A. reintegró el importe de la entrada al certamen a todos los que ese día compraron algo en la Feria del Libro.

  • Se obsequió a cada visitante con un ejemplar de una tirada especial del artículo Sevilla de la Enciclopedia Espasa y con colecciones de lujosos catálogos.

  • Cada visitante a la Sección del Libro recibió un ejemplar del folleto "Los Libros", donado por el ilustre cervantista ursaonense Francisco Rodríguez Marín, Presidente del Patronato del Libro y Director de la Biblioteca Nacional, "su bibliotecario perpetuo", en cuyo honor años atrás de había construido una glorieta en la Plaza de América. El texto correspondía al discurso leído ante la Real Academia Española en la noche del 7 de octubre de 1926 por Rodríguez Marín.

 

Esta publicación ha sido digitalizada por la Biblioteca Virtual de Andalucía, con motivo del Día del Libro de 2021    (descarga)

Aquel Día del Libro